13/1/10

Compromiso de practicar (6)

Ya que en mi práctica principal - el Yoga de Buddha Heruka- tengo tres meditaciones principales -sobre (1) lamrim, (2) vacuidad y (3) etapas de generación y completación del Manta Secreto-, mi práctica subsiguiente ha de tener también tres aspectos principales. La práctica subsiguiente a la meditación de la vacuidad es recordar ver todo lo que aparece en mi actividad diaria como un sueño o una ilusión, sin existencia real. La práctica subsiguiente a la meditación de la etapa de generación es recordar verme a mí mismo como la Deidad, mi entorno como la Tierra Pura de la Deidad, y todo lo que aparece -formas, sonidos, etc.- como una manifestación de la Deidad, el Heruka definitivo. Cada una de las veintiuna meditaciones de lamrim tiene su propia práctica subsiguiente. Si hoy, día trece, he meditado en la decimotercera, la práctica subsiguiente consiste en recordar las ventajas de estimar a los demás que he reconocido durante la sesión formal de meditación, y mejorar gradualmente mi consideración, respeto y amor por los demás -- adiestrándome en esto a lo largo de las decenas de pequeños incidentes que el día trae consigo.

2 comentarios:

marié dijo...

Bonito sueño, Heruka.

Sólo hay beneficios en estimar a los demás, verdad?
Como dice Rabjor, cuanto más estimas a los demás, menos tensiones; cuanto más estimación propia más amenazas a cada paso, más miedos, más dolor...

Mirado friamente, racionalmente, no es tan difícil elegir.

Lo difícil es ponerse manos a la obra, como dice Uma.

Jaume (Lleida) dijo...

Esta Uma tiene mucha razón, al igual que tú. Yo, por mi parte, al final ya estoy al cien por cien convencido de los beneficios y los daños que vienen, respectivamente, de pensar en los demás y de pensar en uno mismo. Ahora lo siguiente es trabajar en llevar este conocimiento teórico a mi vida práctica del día a día. A ver cómo lo haré (en la teoría me muevo muy bien -- de la práctica no digo nada porque es como el pasajero que preguntó al capitán del barco qué es lo que pasaría si chocaban con un iceberg; la respuesta del capitán fue que el iceberg seguiría su camino. Del barco no dijo nada).