7/7/10

No hay felicidad en el mundo

No hay felicidad en el mundo. Y no hay un final del sufrimiento en el mundo. Existen situaciones en que esto es más fácil de entender que en otras, pero si se vive el tiempo suficiente, al final cada uno llega a entender, o más bien a entrever, esta verdad -- porque para entender la verdad cabalmente, recibir enseñanzas es indispensable; no he de seguir pensando lo contrario.

Cuando entiendo esta verdad del mundo, entiendo también la bendición que es saber que el mundo no es real. No antes. Antes no puedo entender la bendición. Es por esto que primero viene la enseñanza de la verdad del sufrimiento, que es la primera verdad y parte de la verdad convencional, y sólo después viene la enseñanza de la verdad de la vacuidad, la verdad última.

Objeción: Un paseo a la luz de la luna, una puesta de sol, la buena comida, tener relaciones sexuales, la amistad de los amigos, la familia, las obras de arte, la poesía, viajar, jugar al golf, la lista es interminable. Desde los placeres más elaborados a los más sencillos, la lista de cosas en el mundo que dan felicidad es interminable. Entonces, ¿por qué decir que no hay felicidad en el mundo?

3 comentarios:

eMi dijo...

¿Porque eso son sólo placeres?

Jaume (Lleida) dijo...

Son placeres porque son sensaciones de placer o felicidad que surgen de disfrutar de las cosas que nos gustan.

Prácticamente todo lo que digo aquí está basado en enseñanzas budistas. En muchos puntos, estas enseñanzas contradicen directamente la visión u opinión normal, oficial, que tenemos de las cosas. Como contradicen lo que creemos y lo que ya sabemos o creemos saber, nos chocan. Ahora bien, si resultan más o menos chocantes, o al contrario, aceptables, depende en gran medida de cómo nos son presentadas. También en la vida diaria vemos como la misma opinión, el mismo hecho, resultan más o menos aceptables dependiendo de su presentación. En mi caso, me esfuerzo en estudiar el Dharma y, como mucho, puedo decir que tengo alguna experiencia superficial en el estudio. Pero como la verdad es que no tengo ninguna experiencia en meditación, no tengo ninguna experiencia profunda, real, del Dharma. En estas condiciones se ha de entender que, aunque hago lo que puedo, no hace falta decirlo, mi presentación de los puntos a la fuerza ha de dejar bastante que desear.

Jaume (Lleida) dijo...

Ahora que vuelvo a leer tu comentario, no estoy seguro de haber entendido bien lo que decías en él. Quizá no preguntabas 'por qué esas cosas son sólo placeres', sino que sugerías una contestación a la objeción de arriba, diciendo que 'quizás esas cosas no eran felicidad porque eran sólo placer'... No sé. Ahora creo que es lo segundo.