3/4/11

Memento mori

Es muy posible que esta misma tarde tenga que dejar este mundo, para siempre.

Intentar mantenerse en las esferas más elevadas del Lamrim --las meditaciones de la persona de nivel superior-- es correcto, pero sin olvidar las bases fundamentales, las meditaciones de la persona de nivel inicial. El propósito de practicar las meditaciones de Lamrim de nivel superior es llegar a convertirse en una persona de nivel superior, y el propósito de practicar las meditaciones de nivel inicial es llegar a convertirse, con el tiempo, en una persona de nivel inicial.

Un día de la semana pasada, al entrar al trabajo por la tarde, me salíó una mente particularmente descontenta e insatisfecha -- bastante desagradable. Para intentar disolverla y deshacerme de ella apliqué los pensamientos de Dharma que estoy utilizando últimamente, de vacuidad y Tantra -- pero sin éxito. Hasta que poco después, de repente, me acordé de la meditación sobre muerte e impermanencia, y que podía morir hoy. Me había olvidado de ello completamente. Pero con sólo recordarlo, la mente desagradable de fuerte descontento perdió inmediatamente gran parte de su intensidad, y poco después --con la consideración repetida de la fórmula que he escrito al principio-- desapareció totalmente.

Ya que la muerte es del todo cierta y la hora de la muerte del todo incierta, se sigue que puedo morir hoy. No he de olvidar que es muy posible que esta misma tarde tenga que dejar este mundo, para siempre.

La simple enunciación de esta verdad incontrovertible tiene este efecto curativo, el poder de eliminar multitud de irritaciones y preocupaciones diarias que, a su luz, se revelan inmediatamente como totalmente vanas. Éste es un beneficio temporal de recordar la muerte.

4 comentarios:

eMi dijo...

Pues a mí me has dado un susto "de muerte". Me alegro que estés vivo.
Un beso.

Jaume (Lleida) dijo...

Siento haberte asustado, pero por lo menos *ahora* sé que no quieres que me muera.

eMi dijo...

Eso seguro, Jaume, ¡qué cosas tienes!

Jaume (Lleida) dijo...

Bueno, de todas maneras, ya sabes lo que dicen, que el último salto es -- mortal.

Nada, son bromas de un gusto un poco dudoso. La cosa es que me alegro de que estés bien y de verte por aquí. Un abrazo.