7/9/09

Pensamientos del adiestramiento de la mente, lojong (3)

Cuando sospecho que puedo estar enfermo o que mi situación en el trabajo puede empeorar, experimento sufrimiento. ¿Por qué? Porque me estoy estimando a mí mismo. Si otra persona está enferma o tiene dificultades en su trabajo, yo no tengo problema. ¿Por qué? Porque a ella no la estimo. Esto indica claramente que mi sufrimiento viene de mi mente de estimación propia, que cree que yo soy supremamente importante y que los demás son menos importantes. Por tanto, ya que no quiero experimentar sufrimiento, desde ahora he de abandonar estimarme a mí mismo y estimar sólo a los demás. Pensando: 'Todos los seres vivos son supremamente importantes; yo soy menos importante'.

Desde aquí no es difícil generar repetidamente el deseo:

¡Qué maravilloso sería si todos los seres vivos se liberasen de su sufrimiento permanentemente!...

5 comentarios:

aQuieSToyYo dijo...

Pero, si no es bueno creer a nuestros pensamientos, ¿cómo vamos a lograr que ellos nos conduzcan tan lejos?

Jaume (Lleida) dijo...

Hola, eMi. En nuestra tradición kadampa decimos que los pensamientos no son 'buenos' sólamente cuando son pensamientos conducentes a sufrimiento, infelicidad y problemas. Los pensamientos que son causas de felicidad y bienestar son pensamientos virtuosos, así llamados, y son muy necesarios, de hecho son indispensables, para nuestro progreso espiritual.

aQuieSToyYo dijo...

Y eso ¿no es un poco engañoso? Quiero decir, ¿no es una manera de autoengañarse para ser feliz?

Jaume (Lleida) dijo...

No. Al contrario. Porque, ¿cómo sería exactamente, o aproximadamente, el procedimiento este de engañarse? Si me lo puededes describir, por favor, quizás me podría yo explicar mejor.

Para centrar la cuestión, lo que yo decía es que, de acuerdo con el Dharma, los pensamientos -- y las acciones en general -- son buenos o virtuosos si llevan a buenos resultados de felicidad, y son malos, no virtuosos, inapropiados, si llevan a malos resultados de sufrimiento y problemas.

aQuieSToyYo dijo...

Gracias, Jaume. Ahora sí lo entiendo. Lo entiendo y lo comparto al cien por cien. :-)