21/12/11

De meditación analítica 22

Objeción: Admito que puedo morir hoy porque, en efecto, no hay garantía de que no moriré hoy. Pero que pueda renacer después, y además que pueda renacer en reinos inferiores de existencia como un animal, un espíritu hambriento o en un infierno -- esto se me hace más difícil de pensar. Lo que hay en realidad detrás de la oscuridad de la muerte nadie lo sabe.

Respuesta: Las enseñanzas Budistas tienen descripciones detalladas sobre la naturaleza de la mente, así como de sus funciones y localización. Si no queremos interesarnos en ellas, aún podemos por nosotros mismos, por medio de introspección, intentar determinar si cuerpo y mente son la misma entidad, la misma cosa, o si por el contrario son entidades distintas. En el primer caso, i. e. si determinamos que cuerpo y mente son el mismo contínuo, entonces no hay duda: cuando el cuerpo muere, la mente también se acaba y no hay renacimiento. (En cambio, si nos parece que cuerpo y mente son entidades distintas, aunque momentáneamente relacionadas, nos acercamos a las tesis Budistas y empieza a ser factible pensar que el contínuo de la consciencia no tiene porque cesar con la muerte del cuerpo.)

2 comentarios:

Steve Finnell dijo...

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Jaume (Lleida) dijo...

I will, thank you!